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De viaje por el este Europeo: Estonia, Letonia y Lituania (segunda etapa)

Las últimas dos semanas estuve de viaje por los países conocidos como las Repúblicas del Báltico: Estonia, Letonia y Lituania. Pocas veces me pasó con anterioridad de ir a destinos de los cuales conocía tan poco. Es más, ni el orden en que se ubican en el mapa podía recordar. Sólo sabía que una vez que dejaba San Petersburgo viajaría a la ciudad de Tallinn y allí comenzaría mi viaje por la región del Báltico, pero no mucho más que eso. Luego de dos semanas de viaje por estas tierras, aprendí mucho de su gente, su historia y su cultura. Se trata de una región que ha sufrido a lo largo de su historia sucesivas ocupaciones hasta lograr su independencia definitiva. Sin embargo son naciones que han sabido cuidar lo suyo y hoy pueden mostrar al mundo toda su riqueza cultural, atesorada durante siglos. Si bien no son el primer destino en el que el viajero piensa al planificar un viaje por Europa, o incluso, por Europa del Este, vale la pena incluirlos porque permiten conocer otra cara de Europa, bien distinta a los destinos populares mundialmente difundidos.

Riga, la Paris del Norte...

Riga, la Paris del Norte…

En Vilnus, navidad por todos lados...

En Vilnus, navidad por todos lados…

Un detalle importante para aclarar: la denominación “Repúblicas del Báltico” es muy poco precisa y depende del contexto en el que se la use para precisar a qué hace alusión. En términos, digamos, políticos, se refiere a los estados de Europa del Este que tienen costas sobre el Mar Báltico: Estonia, Letonia y Lituania. Sin embargo, si se consideran sus especificidades históricas y culturales, sólo Letonia y Lituania se consideran pueblos bálticos dado que Estonia está mucho más cercana a la cultura escandinava y el estón, su idioma, está mucho más cercano al finés que al letón o al lituano. Y en la vida cotidiana, digamos que se notan estas afinidades y distancias.

El castillo del Gran Duque de Lituania

El castillo del Gran Duque de Lituania

Un poco de historia…
La historia de estos países es una historia de invasiones. En principio la historia de Estonia se remonta al año 1219 cuando el rey danés construyó un castillo en la colina de Toompea (así se llamó Tallinn originariamente). Luego llegaron a la zona comerciantes alemanes y convirtieron a la ciudad en un importante mercado comercial que conectaba mercados del este y el oeste. Los daneses vendieron la ciudad a los alemanes y en el siglo IV, Tallinn era la principal plaza de la liga hanseática. Con la importante prosperidad de los siglos que siguieron, se instalaron en la zona también usos, polacos, suecos y lituanos. En el caso de Letonia, su origen se remonta a la época de las cruzadas: en el año 1201 los cruzados germanos conquistaron para el Papa las tierras de Letonia y fundaron la ciudad de Riga. Se instalaron en la zona como colonos y el poder germano se consolidó en esta región. Durante los siglos XV, XVI y XVII se dieron sucesivas batallas y disputas que llevaron a un tiempo de prosperidad en el que los suecos gobernaron Letonia. Luego en el XVIII los rusos tomaron el control de la región que recién pudo declarar su indepencencia en el final de la Primer Guerra Mundial, aunque le duró poco. Finalmente en el caso de Lituania, su origen se remonta al siglo XII en el que dos grupos étnicos luchaban: los de las tierras bajas y los de las tierras altas (lowlanders y highlanders). Mindaugas, uno de sus líderes, logró unificar ambas tribus bajo el poder del Gran Ducado, título con el que fue coronado en el año 1253. Los años que siguieron fueron años de expansión de la frontera hacia el sur y al este hasta que en en 1336 un casamiento entre familias reales llevó a Lituania a forjar una alianza con Polonia. Durante varios siglos Lituania y Polonia estuvieron integradas basta que en el siglo XVIII fueron separadas por los rusos, quedando bajo su órbita de control. Así llegaban al siglo XX estos tres estados en los que su historia encontraría un punto en común: la ocupación.

Uniformes del ejército de ocupación ruso

Uniformes del ejército de ocupación ruso

Antes del inicio la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi y la Unión Soviética acordaron un pacto de no agresión mútua que incluyó una división de Europa del Este en zonas de influencia. Después de la partición y ocupación de Polonia, la URSS ya había comenzado a presionar a los estados del Báltico para que dejen instalar bases de operaciones militares soviéticas en su territorio. A partir del tratado con Alemania, la presión aumentó y la URSS comenzó a desplegar tropas en Estonia, Letonia y Lituania. Primero las tropas comenzaron con detensiones de “enemigos” en sus territorios pero en 1940 cuando el mundo miraba cómo los nazis invadían París, los soviéticos ocupaban las repúblicas del Báltico. Con acusaciones de traición al Kremblin, los soviéticos obligaron a Estonia, Letonia y Lituania a cambiar sus gobiernos y a permitir ingreso ilimitado de tropas soviéticas en su territorio. Así, ante la ocupación del Ejército Rojo, los partidos comunistas locales organizaban en cada país nuevos gobiernos “del pueblo” y llamaban a elecciones totalmente manipuladas de forma tal que a los pocos meses los tres países fueron anexados formalmente a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

La invasión alemana...

La invasión alemana…

Pero esta no fue la única ocupación que sufrieron. Alemania también invadió la región en 1940 luego de la invasión a la Unión Soviética. Los nazis se encargaron de hacer estragos en la zona y por ejemplo, solo en Lituania asesinaron a más de 300.000 personas en campos de concentración y guetos desde 1941 a 1944. A partir de 1945 la Unión Soviética volvió a tomar el control de la región y las cosas no mejoraron: se mantuvo la política de persecusión, deportación y exterminio. Recién en 1990 las Repúblicas del Báltico recuperaron su independencia a pesar de la resistencia de los rusos a concederles su libertad. Las últimas tropas soviéticas abandonaron la región en 1993. Desde el 2004 las tres repúblicas integran la Unión Europea y son prósperas naciones.

Las prisiones de la KGB en la reocupación rusa

Las prisiones de la KGB en la reocupación rusa

Mi viaje por estas tierras…

Mi viaje por estas tierras comenzó por el norte y fue en dirección al sur. La primer ciudad que visité fue Tallinn, capital de Estonia. Particularmente, creo que es la más bonita de las tres capitales, una mezcla perfecta de modernidad y edad media. La “ciudad antigua”, rodeada de murallas y con sus respectivas torres antiquísimas, concentró todo mi interés. Creo que salí de las murallas contadas veces, como que me sentía protegido caminando por las viejas callecitas empedradas y entre sus antiguas iglesias. Lo mejor de la ciudad en esta época del año es el mercado navideño que se arma en la plaza Raekoja, la antigua plaza que albergó desde el siglo XI el mercado de la ciudad y que ahora es copada por turistas y souvenirs, además del gigantesco árbol navideño, como corresponde.

Tallinn, bella ciudad

Tallinn, bella ciudad

Tallin de noche, un cuento medieval....

Tallin de noche, un cuento medieval….

Las murallas de la ciudad vieja en Tallinn

Las murallas de la ciudad vieja en Tallinn

Desde Tallinn viajé a Tartu, una ciudad al sur de Estonia, que es conocida por ser sede de una tradicional universidad y por ello la ciudad se destaca por el ambiente intelectual y la presencia de estudiantes de toda la región. De Tartu quiero destacar dos elementos que particularmente me gustaron mucho: en primer lugar, un museo poco convencional: el Museo del Juguete. Maravilloso lugar que atesora juguetes de todas las épocas de la región y permite un auténtico viaje en el tiempo a través de la vida lúdica de los niños. En segundo lugar, los grafitis y stencils en las paredes de cuanto recoveco existe en la ciudad: el ambiente intelectual y artístico de la ciudad traspasa las puertas de la Universidad y se cuela en las paredes a través de excelentes expresiones de arte callejero.

El Museo del Juguete, en Tartu - Estonia

El Museo del Juguete, en Tartu – Estonia

Grafitis en las calles de Tartu  - Estonia

Grafitis en las calles de Tartu – Estonia

El siguiente destino fue Riga, capital de Letonia (Latvia, en inglés). Riga es una ciudad realmente bella, al punto de ser considerada por muchos como “la París del norte”, por su estilo y sus edificios monumentales. Lo que marca la identidad de esta ciudad es la presencia de cientos de edificios de estilo Art Nouveau: arlequines, dioses, gárgolas, dragones y todo tipo de seres de cemento miran el transcurrir de la ciudad desde la fachada de más de 700 edificios. Un lugar imperdible para visitar en Riga es la Iglesia Luterana de San Pedro, un lugar por cierto bizarro dado que en su interior hay una exposición de tejidos y otras cosas extrañas para un templo pero lo mejor es subir al campanario, la torre más alta de la ciudad antigua y desde la cual la vista panorámica es bellísima.

Art Nouveau en Riga, Letonia

Art Nouveau en Riga, Letonia

Art Nouveau en Riga - Letonia

Art Nouveau en Riga – Letonia

La plaza central de la ciudad vieja de Riga - Letonia

La plaza central de la ciudad vieja de Riga – Letonia

Desde Riga viajé a Sigulda, una ciudad al este, que es famosa por la presencia de tres castillos. La verdad es que no fue el mejor día del viaje porque en plena caminata por el bosque hacia los castillos aparecieron unos nubarrones negros y se largó una tormenta de nieve impresionante. Pude visitar el castillo de Sigulda y las ruinas del castillo medieval de Krimulda, pero terminé el día empapado y con un resfrío épico.

Castillo Medieval en las afueras de Sigulda

Castillo Medieval en las afueras de Sigulda

El Castillo de Sigulda, en Letonia

El Castillo de Sigulda, en Letonia

Luego fue el turno de Vilnus, la capital de Lituania. Debo confesar que este destino fue el que más me sorprendió porque no esperaba mucho de esta ciudad por las fotos que Don Google me mostraba pero me pareció muy bonita. Como las anteriores capitales, está dividida en la ciudad antigua y la ciudad nueva y la mayor parte de las atracciones están en la parte antigua. Se caracteriza por su estilo barroco y por la presencia de más de 40 iglesias (entre católicas y ortodoxas) en unas pocas manzanas. La mejor vista de la ciudad se tiene desde la colina de Gediminas, donde se ubica el torreón del antiguo castillo, un lugar imperdible para cualquier visitante. Otro lugar muy interesante de la ciudad, ubicado en la glamorosa avenida también llamada Gediminas es el Museo de las Víctimas del Genocidio. Este museo se ha emplazado en los antiguos cuarteles de la KGB, la fuerza represiva soviética. Es un lugar realmente aterrador pero que amerita una visita para entender un poco más de la historia reciente de la región.

Vilnus, capital de Lituania

Vilnus, capital de Lituania

Iglesias en Vilnus, Lituania

Iglesias en Vilnus, Lituania

Vilnus desde la torre del antiguo castillo

Vilnus desde la torre del antiguo castillo

Desde Vilnus viaje a Trakai, una ciudad pequeña ubicada en la zona de los lagos, donde se encuentra el castillo más bonito y símbolo de la historia de Lituania, el Castillo del Gran Duque Vytautas. Se trata de un castillo de estilo gótico que ha sido restaurado y se ubica en una pequeña isla en medio de un gran lago (congelado, por cierto). Realmente, un lugar que parece sacado de un cuento medieval.

El castillo de Trakai, Lituania

El castillo de Trakai, Lituania

Otra imagen del castillo en la isla de Trakai

Otra imagen del castillo en la isla de Trakai

Cerrando otro capítulo de este viaje

Así culmina mi viaje por esta región de Europa y sigo rumbo sur. El próximo destino será Polonia (de hecho, llegaré a Polonia en pocos minutos dado que estoy escribiendo estas líneas desde el autobus camino a la frontera).
El viaje por las Repúblicas del Báltico ha sido, por demás, interesante. Desconocía mucho de su historia por lo cual fueron días de muchos aprendizajes. Sus ciudades antiquísimas, recuperadas en mayor o menor medida, son su mayor tesoro. Para mí, queda pendiente volver con más tiempo para recorrer su faceta más moderna, sus centros culturales contemporáneos dado que me concentré más en su historia que en la modernidad de su presente. El invierno es duro en estas tierras aunque no tanto como en Rusia. Cuesta salir de la cama cuando el termómetro marca que en el exterior la temperatura difícilmente llegue a cero. Por otra parte, los días son cortos: amanece tarde y anochece temprano (alrededor de las cinco de la tarde ya es plena noche). La gastronomía es la aliada ideal para hacerle frente al invierno: el vino caliente, que corre por igual entre locales y turistas, suele ser un buen refugio. Las sopas también son muy típicas en esta estación y un plato tradicional que particularmente me gustó mucho fueron las kibinai, una especie de empanadas de cerdo y queso propias de la cocina karaite, de Lituania.
El viaje sigue rumbo sur ahora. La próxima parada será en la ciudad de Varsovia, en Polonia. Luego de un par de días allí seguiré hacia el sur con destino a la bella ciudad de Cracovia. Luego vendrán Eslovaquia, Hungría y la República Checa, pero para eso falta. Hay muchos caminos por delante.si llegaron hasta acá, uff! muuuuchas gracias!!!!!

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24 Responses to De viaje por el este Europeo: Estonia, Letonia y Lituania (segunda etapa)

  1. maria 03/31/2015 at 11:39 #

    Hola, queria saber si te parecieron ciudades caras para visitar, nose un plato de comida y los hostels. Tengo entendido q Lituania ahora tiene euro. Sds! Increible

    • polviajero 03/31/2015 at 16:50 #

      Hola María! en términos generales no son ciudades caras. Calculá que un hostel ronda los 10 euros y se puede comer por 5 euros o menos si comprás en el super… por mas que usen el euro, todavía no tienen los precios de las ciudades de europa occidental!

  2. Ver tus fotos mientras estuvimos con 40 grados en Mendoza fue una tortura! Pero hoy, con temperatura más lindas podemos disfrutarlas y qué mejor con todos los datos que aportas. Te juro que te leo y en mi cabeza te imagino dandolo como una clase. 🙂

    • polviajero 01/30/2015 at 12:48 #

      Jejejeje entre las miles de fotelis del viajte tengo un par derestaurantes veganos sacadas en exclusivooooooo for youuuu! Nos seguimos leyendo!!! Buenos caminos! Y en bajaditaaaaa!

  3. Yenny Montoro 01/22/2015 at 00:19 #

    Pablo, me da ganas de ir , gracias, relato muy interesante.

    • polviajero 01/22/2015 at 04:51 #

      Hola Yenny! Gracias por leer y si inspira viajes, misión cumplida!!!!

  4. vilma 01/21/2015 at 13:25 #

    No te conozco, pero me encantó tu relato y las fotos que tomaste, lo mejor es que me motiva a viajar apenas pueda.

    • polviajero 01/21/2015 at 14:01 #

      Gracias por estar del otro lado! Que bueno que te ha gustado! Si impulsa a viajar, a donde sea, mision cumplida!

  5. Ivana 01/20/2015 at 19:01 #

    Genial…..excelente!!!!! Viajé junto s vos a través de tu relato!!!!! Un sueño!

    • polviajero 01/20/2015 at 19:51 #

      Ey! Gracias por estar del otro lado! Saludos desde Eslovaquia!

  6. Patricia Baeza 01/19/2015 at 10:35 #

    Con tan buena redacción y ese gran poder de descripción que tienes, es un gusto llegar al final del texto. La verdad es que mientras uno lee hace el viaje contigo sintiéndose parte mediante la excelente producción del texto y la hermosa fotografía que agregas de los lugares relatados y visitados.
    Ojala cada viajero hiciera esto. Así podríamos conocer mucho más. Gracias.

    • polviajero 01/19/2015 at 11:44 #

      Ey! Gracias!!! Que lindo mensaje!! Un gustazo de que estes delotro lado! Saludos desde Cracovia!

  7. La Vida de Viaje 01/15/2015 at 23:15 #

    Yo también llegué al final! jaja! Excelente Pol, la verdad que me están dando unas terribles ganas de ir para esos lares, las fotos realmente me encantaron. Sigo tu viaje desde mi computador jaja abrazo enorme!

    • polviajero 01/16/2015 at 14:51 #

      Ojo que les estoy juntando data… estan construyendo una bicisenda que va a conectar todos las rutas de Europa!!!! reeeee facil la tienen por aca! la gente viaja con la bici en tren, entra al metro con la bici, va a todos lados… hay una politica super clara de bicifriendly!

  8. marchu 01/15/2015 at 19:03 #

    Me encanaron tus fotos de tan hermosos lugares. De estas ciudades sabía bien poco, además de tu interesante relato, habré visto algún programa de viajes relacionado al Báltico. Sin dejar de lado, que en la facultad tuve un compañero descendiente de lituanos, y me acercó a esa cultura. Que hermoso viaje que estas haciendo, recuerdo que lo iniciaste en París, segiste Berlin, Rusia, Zona del Báltico , Polonia y el resto wow!!! Los traslados entre ciudades en que los venís haciendo?? Éxitos y gracias por compartir esta maravillosa experiencia!!!

    • polviajero 01/15/2015 at 19:20 #

      Buenas! A full siguiendo el viaje, que bueno!!! En Rusia las ciudades las conecté en tren, luego todos los trayeftos en Estonia, Letonia y Lituania lls hice en bus (hay una empresa muy buena que se llama Simple Express) y ahora de Varsovia hacia el sur seguiré en tren! Saludos y gracias por estar del otro lado!

  9. Carolina Marchelletti 01/15/2015 at 17:11 #

    Tallinn, tierra de skype, divina! Tu post buenísimo como siempre.

    • polviajero 01/15/2015 at 17:38 #

      Ey!!! No tenía ese dato!!! Tuve que googlearlo jeje buen aporte! Saludos desde Varsovia!

  10. Patricia Santamaria 01/15/2015 at 09:16 #

    Maravilloso resumen , muy completo.

    • polviajero 01/15/2015 at 14:23 #

      Gracias Patricia! Ojalá ayude a que más gente se le anime a esta parte de Europa! Saludos desde Varsovia!

    • chetoba 01/20/2015 at 09:35 #

      Patricia pasame el link del resúmen que no lo encuentro 🙂

  11. chetoba 01/15/2015 at 08:40 #

    Si boludo, llegué hasta el final y me leí todo, me puede tomar éxamen profe!. Me debés 1 hora de laburo. Suerte que las distancias en Europa son cortas porque si todo ésto lo escribiste en el colectivo hasta la frontera el día que vayas de Moscú a Kanchatka la internet se cuelga con tu relato. Abrazo che, yo ni sabía que países eran los del Báltico, es más, creí que el Baltico era el Artico al norte de Dubai…… (Onda Jelinek)

    • polviajero 01/15/2015 at 14:22 #

      Jajajajaj pero che! Siempre contando el tiempo!!! En chalqui. Momento te caemos con los pibes en caravana y no labjras en todo el fin de semana!!!! Gracias por andar por estas tierras ciberneticas! Abrazo desde Varsovia!

      • chetoba 01/20/2015 at 09:34 #

        Cuando quieras, acá el fin de semana no trabajamos, ni a la siesta y a la mañana temprano tampoco 🙂

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