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[De viaje por INDIA] Udaipur, la ciudad blanca

Un largo viaje al Rajasthan…

1 de enero de 2012

Aproveché que todavía mi reloj no se ha acostumbrado al nuevo uso horario y me desperté temprano para poder llamar a mi familia cuando en Buenos Aires fueron las doce. Por alguna mágica razón, el servicio de blackberry está funcionando así que aproveché para mandar varios mensajes a algunos amigos. La ciudad estaba distinta esta mañana, con pocos autos en la calle y muchos peatones. Los negocios estaban todos cerrados pero la gente estaba en la calle. Algunos jóvenes improvisaban partidos de cricket cortando las calles desiertas de autos.  Eso sí, taxis no faltaban. Miles de taxis recorren a diario la ciudad de Mumbai. Parecen un ejército amarillo y negro patrullando las calles.

Caminé algunas cuadras hasta llegar a Churchgate Train station y desde allí una amplia avenida desemboca en la avenida costanera, Marina Drive. Mucha gente usó esta mañana de domingo para pasear por Marina Drive. Esta avenida bordea toda la ciudad de Mumbai hasta llegar a la playa de Chowpatty, un destino popular para  paseos vespertinos. Anduve un buen rato y luego emprendí la vuelta al hostel, ya con la nostalgia de despedirme de Mumbai. Me di una ‘ducha’ (o casi, porque en el hostel no hay duchas, solo hay una canilla con un balde grande y un baldecito… ) y luego preparé las cosas para irme. El tren que debía tomar salía de una estación lejana al hostel por lo que fui en taxi hasta allá. Una hora y media de taxi en India me costaron 250 rupias (es decir, 5 dolares).

Supuestamente la terminal de Bandra de trenes se encontraba en un prospero suburbio de Mumbai, que la chica de Hungria me había dicho que le había hecho recordar a California. Creo que me estaba cargando. Ni las peores imágenes de argentina pueden equiparse a la pobreza que rodea a la terminal de Bandra. Cientos de personas tirados en la calle, comerciantes descalzos vendiendo chatarra, obviamente por estar en Invia, vacas dando vuelta por todos lados… casas semi destruidas o semi construidas, en fin… un panorama bastante desalentador. Tomé coraje y me bajé del taxi y emprendí la caminata hacia la estación de tren. El panorama no cambió mucho. Gente por todos lados, polvo cubriendo todo, paquetes, bultos y mercadería por todos lado y un verdadero caos en general de gente que sube y baja de los trenes… pero bueno, los trenes merecen un capítulo aparte.

Sobre los trenes en India y sobre el primer tren en el que me tocó viajar…

La sociedad de la India históricamente estuvo dividida en castas y pertenecer a cada uno de los grupos sociales sumaba o restaba privilegios. Lo mismo sucede con los trenes: cada uno de ellos esta dividido en categorías muy diversas que suman o restan privilegios para los pasajeros. En principio, al sacar el boleto hay que tomar la decisión (si se puede optar) si se quiere viajar en un coche cama o con asientos. Todos los trenes nocturnos permiten esta opción. Los coches que son “cama” en realidad tienen asientos también que se reclinan para armar las camas y uno de los pasajeros debe dormir en la parte inferior y el otro en la parte superior. Luego, otra opción es si se quiere un servicio con aire acondicionado o con ventilador… esto implica elegir entre segunda clase y tercera clase. Al igual que antes, el servicio con aire acondicionado también tiene ventilador, pero uno elige que quiere usar. También hay que elegir si uno quiere viajar en un compartimento para 2,  6 o 9 personas. Y esta no es la última decisión: si uno ya eligió tener aire acondicionado pero además quiere tener un baño y un lavabo en su camarote, debe elegir viajar en primera clase. No todos los trenes tienen este servicio, solo los que unen las ciudades más importantes y en trayectos largos.  Quienes no quieran acceder a ninguno de estos beneficios, es decir, no quieren tener ventilador, tampoco aire, ni lavabo ni banio, ni les importa compartir su viaje con decenas de personas, está la categoría más baja de todas que es la denominada “sleeper class”, ahí no hay asientos sino bancos, no hay lugares reservados, ni aire ni nada. Otro vagón de los trenes se destina para los discapacitados que viajan gratis y varios vagones más son para el transporte de mercadería.

Para poder tomar todas estas decisiones y viajar con la comodidad que uno desea, deben sacarse los pasajes con la mayor antelación posible dado que en India los trenes son muy solicitados por los locales también y se llenan muy rápido. La venta de boletos para cada tren se abre tres meses antes de su día de partida y se pueden adquirir tickets electrónicos a través de www.cleartrip.com.ar . El día del viaje hay que llevar el billete electrónico impreso nada más y buscarse para chequear si uno está en las listas de pasajeros que se pegan en cada vagón  minutos antes de partir. Otra posibilidad es anotarse en una lista de espera por si algún pasajero no viaja, pero no sé cómo funciona ese mecanismo.

 Con tantas categorías y tipos de viaje posible, un tren en India es interminable. Particularmente el que me tocó a mí tenía más de treinta vagones. Cuando se estaciona en el andén uno debe buscar el vagón que le corresponde dado que no se puede pasar de un vagón a otro, no están conectados.

El tren  en el que me tocó hacer el trayecto de Mumbai hacia Udaipur, que es de más o menos 16 horas de viaje, no tenía primera clase por lo que viajé en AC2 TIER, AC1-17 lower….  Esto quiere decir coche cama de segunda clase, primer vagón, asiento 17, con cama inferior. A las 14:15 hs llegó el tren luego de hacer el trayecto Udaipur-Mumbai y a las 15:45 salimos puntualmente. En principio el asiento 18 que es el que viaja conmigo estaba vacío pero luego vinieron a conversar un rato una pareja de chinos, dado que éramos aparentemente los únicos viajeros extranjeros viajando en el tren.

 

Udaipur y la gloria del reino MEWAR

2 de enero de 2011

El viaje en tren fue largo. Casi 17 horas desde Mumbai hasta Udaipur. Creo que particularmente lo que me resultó mas agotador fue la tensión que se genera por no saber si el tren era el correcto, la hora de llegada, la noche… en fin… Fue un viaje interminable dado que además de los chinitos y yo, en nuestros asientos viajaban algunos amigos… roedores. En principio se ubicaban en la parte inferior de los asientos, uno levantaba las piernas y quedaba aislado de ellos pero durante la noche, ocurrió lo peor: uno de los chinitos me despierta mientras dormía plácidamente y me dice: You have a mouse here… (y se ríe señalando mi cachete). Tenía una rata en la cara!!! me quería morir del asco que me diooo… pero bueno, me la saqué con la mano tirándola bien lejos y tuve que esperar a la próxima estación de tren para comprar agua y lavarme… va a ser difícil que pueda volver a dormir en un viaje en tren.

Llegamos a Udaipur casi 1 hora después de lo programado (bastante bien si se consideran las condiciones de transporte en India). Durante el viaje no había visto demasiado del paisaje alrededor dado que una intensa niebla cubría todo. Un rickshaw (carrito tipo moto con una pequena cabina detrás) me estaba esperando en la salida de la estación por lo que rápidamente me llevó para el alojamiento que había reservado. Recorrer  Udaipur en el Ricksahw a toda velocidad me hizo acordar que había llegado a India. Qué caos que son estas calles… qué locura como maneja esta gente…  a veces pienso que no manejan sino que hacen puntería. Las callecitas de Udaipur son estrechas… cientos de personas van y vienen, aparecen algunos templos, muchos colores. La verdad que Udaipur es la india que esperaba… cáótica pero con aire de pueblo a la vez.

Dejé las cosas en el hostel y rápidamente me fui a recorrer la ciudad. El lugar que elegí para alojarme esta vez debo reconocer que tiene su encanto. Es una casona antigua, que se ubica en un laberinto de callecitas y mantiene la arquitectura de los marahas… con las típicas ventanas, los balcones y terrazas amplias  y decorados con figuras de las deidades hindúes muy coloridas.(Un detalle anecdótico: escribo esto mientras viajo en tren desde Udaipur a Jaipur. Estoy viajando en primera clase, con todos los lujos, un cama amplia, mesita para la laptop… en fin, increíble pero real…  los trenes en india son fabulosos para viajar si uno reserva con tiempo el ticket y consigue las denominadas upper class. El tren partió a horario, son las 22:30 hs… si todo marcha bien, a las seis de la mañana estaremos en Jaipur).

Udaipur esta dividida por el lago Pichola, al sur del mismo se encuentra la vieja ciudad amurallada y el gran palacio del maraha. Algunos puentes permiten cruzar hacia la otra orilla del lago donde se alza un antiquísimo barrio y más allá, la ciudad nueva. Udaipur a la vez está rodeada de colinas y lagos artificiales con jardines creados por los diversos maraha que gobernaron a lo largo de la historia. Esta ciudad tiene mucha historia, fue fundada por el maharama UDAI SINGH en 1559 y se convirtió en la capital del reyno MeWAR tras la caída de Chittorth en 1567. Los  gobernantes de Mewar, que pertenecían al clan de rajput tuvieron el poder desde  el 66 y eran orgullosos defensores de su independencia con respecto a Mongolia. Decenas de ellos, durante su gobierno, fueron construyendo lo que hoy se ve como Palacio de l Ciudad, el más grande de Rajasthan.

Mi caminata por la ciudad comenzó con la visita al templo JAGDISH MANDIR, una construcción del siglo XVII, situado al norte de la entrada al Palacio. Alberga en su interior un santuario de VISNU tallada en piedra negra. Dos enorme elefantes de piedra  flanquean la entrada y frente al templo, repos una fantástica imagen de bronce de GARUDA, el ave mitica que sirve de transporte a Visnu.

Rodeando al templo, se alza el gran palacio y la ciudad amurallada. Un enredo calles, callecitas, callejuelas y callejones, atestados de gente, repletos de negocios y casas con antiguas fachadas dan cuenta del paso del tiempo. Las Havelis (casas de los grandes comerciantes de antaño) conviven hoy con los negocios de aerolíneas low cost y toda clase de servicios para el turista).

El resto de la tarde la paso recorriendo el gran palacio. Esta construcción majestuosa mezcla la arquitectura militar rajput con las técnicas ornamentales de estilo mongol. Su fachada fortificada esta rematada por elegantes balcones, cúpulas y torreones. Es considerado el palacio más extenso del Rajasthan dado que ocupa 2 hectáreas y fue erigido por 22 maharanas diferentes entre los siglos XVI y  XX. Buena parte de sus instalaciones albergan un precioso museo y la parte sur, da paso a la modernidad con ostentosos hoteles de lujo. En la entrada puede verse tallado un enorme escudo mewar (con su símbolo, el sol, dado que el clan decía descender del sol) y detrás se despliega un laberinto de dependencias reales, salones de recepciones  y patios, comunicados por estrechas galerías y empinadas escalintsa- características de los palacios de estilo rajput de aquel periodo con la que se pretendía confundir al posible invasor. El interior del palacio está decorado con bellas columnas y espectaculares relieves en mármol y desde sus balcones ofrece hermosas vistas del lago y del Palacio JAG MANDIR, ahora convertido en hotel de lujo. Una de las partes más bellas del palacio es un antiquísimo patio denominado MOR CHOWK, que se destaca por los gigantes mosaicos de piedras semipreciosas que forman varios pavos reales. En el extremo sur de la construcción se ubica el Shambhu Niwas, donde viven hoy los descendientes de los gobernantes de antaño.

Luego de recorrer el Palacio de la Ciudad, me quede largo rato disfrutando del atardecer en el lago. Las antiguas havelis se reflejan en el agua con sus tonos dorados y sepias. Una imagen hermosa que espero guardar por mucho tiempo en mi memoria. Mientras, un grupo de lavanderas realiza tenazmente su trabajo en los ghats, a orillas del lago.

Para cenar, el restaurant en la terraza de Panorama Guesthouse ofrece una postal. Mientras en la tele pasan una y otra vez la película de James Bond que se filmó en Udaipur, el Palacio de la Ciudad y sus murallas iluminadas transportan la imaginación de cualquiera a tiempos remotos donde los Mewar eran amos y señores de estas tierras.

En las tierras de los MEWAR

3 de enero de 2012 – Udaipur

Amanece en Udaipur y las vistas desde la terraza del guesthouse Panorama son tan lindas como las de la noche. El lago Pichola, la ciudad amurallada, el palacio mewar, las cúpulas de los templos hindúes conforman una magnífica postal de la ciudad.Para hoy había arreglado con el rickshaw del hostal para hacer un recorrido por la parte norte de la ciudad y ver así algunos puntos de interés que es difícil de acceder caminando. A las diez de la mañana  comenzamos nuestro recorrido atravesando otro de los lagos artificiales construidos para abastecer de agua a la ciudad y tomamos rumbo norte. La primer parada fueron los Cenotafios de los Maharaha ubicados  a tres kilómetros de la ciudad en Ahar.  En el predio de Ahar se hallan los cenotafios de 19 gobernantes de la dinastía Mewar. Los cenotafios no son tumbas (dado que los restos de los mewar no se hayan allí) sino lugares conmemorativos y la grandeza de cada cenotafio y su exquisita decoración están vinculados a la bondad de la obra que haya tenido el gobernante durante su estadía en el poder.

Desde allí la segunda parada fue en un templo jainista de las afueras de la ciudad.  Los templos jaimistas se caracterizan por ser completamente de mármol blanco y con una exquisita decoración que los convierte en auténticas obras de arte. Es complicado fotografiar su interior dado que los jaimistas evitan la fotografía. Los minutos que estuve en el templo pude presenciar un momento de oración de unas mujeres jóvenes. Unas campanas llaman a la oración en cada templo y también son esas mismas campanas las que marcan el final del momento de oración. El jainismo fue fundado en el siglo VI a.c. y se basa en la doctrina de la no violencia hacia todos los seres vivos. Los jainistas son vegetarianos estrictos  y los más ortodoxos se cubren la boca para no ingerir inadvertidamente algún organismo vivo. Creen en 24 fundadores (tirbankanas) que marcan el camino de transmigración del alma de una vida hacia la siguiente.

Luego fuimos a SAHELIYON KI BARI, también al norte de la ciudad, que incluye un parque preciosamente decorado , cuyo nombre significa algo asó como “jardín de las doncellas” y fue construido en honor a una antigua princesa mewar que poseía una dote de 48 doncellas. En el jardín se hayan enormes fuentes y un distinguido estanque con flores de loto.

El resto del recorrido incluyó la visita a un pintoresco cerro con algunas esculturas de uno de los más gloriosos gobernantes de lo mewar, la visita a una fábrica de alfombras típica de la región y un taller de arte miniaturista. La pintura en miniatura es un arte característico de Udaipur. Los tradicionales pintores arman su finos pinceles con pestanas de camello y luego con tintes naturales realizan sus obras. Hoy en día, los nuevos artistas, no crean obras nuevas sino que repiten las obras de los antiguos maestros sumándoles algunos detalles propios de su imaginación. La tarde la pasé en un pequeño jardín ubicado sobre el margen del lago Pichola y ubicado justo frente al gran palacio de los Mewar. Verdaderamente un paisaje hermoso para disfrutar de un nuevo atardecer en la ciudad. El palacio-hotel en el medio del lago, los barquitos que van y vienen paseando turistas y el sol que se refleja sobre los muros del palacio hacen de esos minutos un momento exquisito para disfrutar.

Recorriendo las afueras de Udaipur…

4 de enero de 2012 – Udaipur

Esta noche, a las 23 horas tendría mi tren hacia la ciudad de Jaipur por lo cual, tenía tiempo suficiente como para aprovechar el día completo recorriendo algo más de Udaipur. Nuevamente acordé con un rickshaw para visitar algunos puntos en las afueras de la ciudad, aunque esta vez el recorrido fue en dirección este (un rickshaw a disposición para visitar los lugares que uno quiera cuesta unas 100 rupias por hora y el día completo no más de 500 o 600 rupias. Si se considera que 53 rupias es 1 dólar… no es algo costoso recorrer la ciudad en rickshaw!! Igual siempre los precios se regatean…

Durante la mañana  visité tres templos tradicionales de la religión hindu. Dos de ellos, apenas unas ruinas que se mantienen recordando las glorias pasadas y el otro, un templo en pleno funcionamiento donde todos los meses el gobernante de Udaipur va a consagrar su devoción y adhesión a la tradiciones de la ciudad. Allí la seguridad es estricta, se ingresa descalzo y sin ningún aparato electrónico y no se pueden tomar por supuesto, fotografías. La decoración de este templo es exquisita pero la verdad es que no lo pude recorrer pausadamente porque había tenido que dejar la mochila con la cámara y demás  objetos electrónicos en la entrada y esto no me dejaba tranquilo para disfrutar del lugar. Estuve unos pocos minutos y me retiré.

 

Llegar a este templo implicó alejarnos de Udaipur unos  25 kilómetros y realizar un placentero trayecto con el rickshaw por los cerros que rodean la ciudad. Allí, el caos de la ciudad desaparece, algo de la contaminación que cotidianamente cubre la urbe también y el camino se abre paso entre altísimas arboledas primero y luego avanza sobre los cerros. La vida en las afueras de la ciudad es estrictamente agrícola, la totalidad de los campos se ven cultivados y mientras recorremos la ruta con el rickshaw campesinos van y vienen cargando pesados bultos sobre sus hombros y cabezas. Todo aquello para mí era como una postal y verdaderamente no podía dejar de fotografiar esas escenas tan pintorescas.

Los otros dos templos, conocidos como el templo de la madre y la hija, se ubicaban a pocos kilómetros del primero. Hoy en día, ya no están en uso cotidiano y representan valiosísimas ruinas para atesorar el pasado de la devoción en la región. El templo de la madre es de un tamaño mayor, sus dimensiones son enormes y  su decoración finísima. El templo de la princesa, la hija se destaca por los detalles de su ornamentación: preciosas imágenes de las deidades hindúes están talladas delicadamente en cada centímetro de su roca. Algunas imágenes, con algo contenido erótico, son una suerte de adelanto de lo que se viene dentro de algunas semanas en Khajuraho. La tranquilidad del lugar, la naturaleza que lo rodea con los campos sembrados y el lago. Potencian el misticismo del lugar. Salir del caos de la ciudad, disfrutar del campo y su lentitud, son un importante recreo para escapar del frenetismo de la vida urbana.

Seguimos viaje hacia SHILPGRIM, una tradicional aldea en las afueras de la ciudad que fue un paraíso para la fotografía. Allí, la vida sigue como antanio, con las vestimentas tradicionales, las danzas típicas y y hasta un teatro de marionetas, un genuino entretenimiento de los niños en esta región. Hay dos juegos que se ven todo el tiempo en el Rajasthan, las marionetas y las cometas o barriletes. Dentro de poco habrá un festival de cometas y todos están practicando para remontar sus barriletes en las competencias que se desarrollaran. La visita a Shilpgrim es interesante también para ver como son las casas de la gente que vive en el campo hoy en día y tener un acercamiento a sus rutinas cotidianas.

Quedaba un solo lugar para visitar: el palacio de verano (Monsoon Palace), llamado SAJJAN GARH. Este palacio se encuentra en las afueras de la ciudad sobre una colina, ya que tradicionalmente fue un centro astronómico. En el siglo XIX se convirtió en Palacio de los MewAR y hoy queda poco de su pasado en su interior dado que está completamente vació convertido en un centro de conservación de flora y fauna. Lo mejor de la visita a este lugar es la vista panorámica que ofrece de la ciudad. A lo lejos, se ve la ciudad blanca, como es denominada Udaipur, sus lagos y su palacio. Los minutos que se pasan contemplando esta imagen, realmente se disfrutan. Ya en el atardecer, el descenso del sol en el horizonte ofrece un espectáculo inigualable.

Anécdota del día: En el Moonson Palace se filmó la película Octopussy, del agente OO7. Esta película se pasa una y otra vez en cada restaurante y hotel de udaipur. Todas las noches. En todos los lugares. Estuve apenas 3 días en Udaipur y 7 u 8 veces me encontré mirando la película o al menos, algunas de sus escenas. Lo más gracioso es que es la gente local la que más disfruta viendo esta película y cuando aparece alguna escena con lugares típicos de la ciudad, todos gritan y se emocionan. Realmente bizarro.

 

Luego de la visita al SAJJAN GARH volvimos para la ciudad luego de un día con mucho recorrido. Eran las seis de la tarde aproximadamente por lo que todavía tenía bastante tiempo hasta que sea la hora de tomar el tren. Voy a comer algo en un bar frente al lago ya que no había almorzado y me encuentro con los dos chinos con los que había viajado en el tren hacia Udaipur. Buena onda, seguían su viaje hacia Pushcar ellos. Ahora bien, tenía aún una misión pendiente que no pude lograr: sacar plata del cajero automático.  Probé en dos cajeros pero en ambos me rechazó la tarjeta. Esto empezaba a vislumbrarse como un gran problema si en los próximos días no lo logro solucionar. Cené en la terraza de Panorama Guesthouse para disfrutar por última vez de la hermosa vista panorámica del palacio de los Mewar y la ciudad antigua. Me despedía así de Udaipur a las once de la noche, cuando el tren partió rumbo norte hacia la ciudad de Jaipur.

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2 Responses to [De viaje por INDIA] Udaipur, la ciudad blanca

  1. Mery 08/24/2014 at 23:14 #

    you have a mouse here….noooooo me encanto ese relato!!!! y a la vez me preocupa porque planeamos mi pareja y yo viajar en enero a la India….mmmm que nervios!!! algunas preguntas te hago y espero no molestarte: cuanto tiempo duro tu viaje por India? que hostel me recomendarias en bombay que sera nuestro destino de llegada? en enero como fue el clima durante tu recorrido por el norte? nosotros vamos tb en enero y pensabamos ir al sur ya que no queremos pasar frio pero te veo en las fotos bastante desabrigado jeje…
    Muy bueno el blog! Mil gracias!!!!

    • polviajero 08/25/2014 at 00:35 #

      Buenas, estuve unos 55 días en India, es un país enorme y hay muchísimo para ver. Yo me concentré en las regiones del Rajastán, las montañas del norte y los pueblos alrededor del Ganges. Fue una decisión arbitraria porque la verdad es que hay tanto para ver que nunca la elección es perfecta. Enero es un buen mes para viajar por India, en el norte hace frío (en Dharamsala y la región de las montañas) es cierto, pero no tan terrible… solo en Litle Tibet hizo mucho frio! pero en general es mejor el frío de enero que el calor de meses como julio o agosto que se hace inaguantable. Si te puedo ayudar algo en el armado de los lugares para ver, avisá y charlamos. Saludos!!

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