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La ciudad más bonita del Báltico: Tallinn

Talllinn es una de las ciudades más bonitas que visité en este viaje por Europa del Este. Particularmente su casco antiguo, con una clara reminiscencia de los tiempos medievales. Cruzar las murallas de la ciudad antigua y llegar caminando hacia el centro de la ciudad es casi como un viaje en el tiempo. En la época en la que me tocó visitar la ciudad, el centro histórico de Tallinn se mostraba con un plus: un bellísimo mercado navideño presidido por un enorme árbol decorado y un corral con renos. Tallinn tiene algo mágico.

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Puertas de ingreso a la ciudad de Antigua de Tallinn

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La ciudad antigua de Tallinn

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La ciudad antigua de Tallinn

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La mejor taberna de Tallinn

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El ayuntamiento de Tallinn

Un poco de historia sobre Estonia y Tallinn

En el año 1219 los daneses construyeron un casillo y una catedral en la colina de Toomphea y así se fundaba la ciudad de Tallinn (que, de hecho, toma su nombre del danés “taani linn”, que significa algo así como “ciudad danesa”). Luego los comerciantes alemanes se instalaron en la zona y sumaron a Tallinn a la liga de ciudades hanseáticas en 1285 y se formó aquí un importante enclave comercial. Estos comerciantes se instalaron en las tierras bajas que rodean a la colina de Toomphea, para diferenciarse de los daneses.

Tallinn se convirtió una ciudad próspera con la llegada de comerciantes de Rusia, Suecia, Polonia y Lituania y fue un punto estratégico del comercio en la zona del Báltico por varios siglos. Luego, en la historia de Tallinn y de Estonia en general comienzan a sucederse ocupaciones. Primero de los suecos y luego de los rusos. En 1944 el ejército soviético bombardeó la ciudad y anexó Estonia a su territorio. En este momento se produjo una fuerte inmigración de rusos, bielorusos y ucranianos que generaron un cambio en el perfil de este país que hasta ese momento tenía sus referencias culturales sobre todo en Dinamarca y Finlandia. Recién en 1992 Estonia tiene sus primeras elecciones democráticas y logró independizarse de Rusia.

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Old Hansa, la gran taberna medieval de Tallinn

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Mercado navideño en el ayuntamiento de Tallinn

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Mercado navideño en Tallinn

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Renos en el ayuntamiento de Tallinn

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Centro histórico de Tallinn

Qué hay para ver en Tallinn

La ciudad de Tallinn está ubicada en una de las márgenes del Golfo de Finlandia, sobre el mar Báltico. Luego de la zona portuaria (con intensa actividad comercial), comienza la ciudad vieja (denominada tradicionalmente Vanalinn). La ciudad vieja a la vez está dividida en dos sectores bien diferenciados: la zona de la colina de Toomphea y la zona de las tierras bajas que rodean la colina (denominada en inglés Lower Old Town). La ciudad vieja se encuentra además rodeada por murallas. Más allá de las murallas, hacia el sur, comienza la ciudad nueva, moderna, cosmopolita, repleta de centros comerciales.

Debo reconocer que la ciudad nueva casi ni la visité. Solamente conocí su modernísima terminal de autobuses, donde llegué desde San Petersburgo en plena madrugada. Esperé al amanecer para viajar en tranvía a la ciudad vieja, a unas 5 paradas de distancia (unos 20 minutos de viaje) y al cruzar las murallas, la onda medieval de la ciudad me atrapó y no me dejó salir nunca más.

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Centro de la ciudad de Tallinn

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Cerveza made in Tallinn

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Callecitas de Toompea

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Murallas de la ciudad de Tallinn

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Manjares made in Estonia: menú navideño

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Teatro al aire libre en Tallinn

La ciudad baja de Tallinn

El lugar más visitado de la ciudad baja de Tallinn es la plaza del ayuntamiento (Raekoja Plats), que ha sido el corazón de la ciudad desde el siglo XI. Allí se alza el majestuoso edificio del ayuntamiento (Town Hall), un edificio estilo gótico único y un conjunto de comercios antiquísimos (todos de obligatorio color pastel) rodean la plaza. En plena época invernal, el mercado navideño del lugar es maravilloso, con exquisiteces para probar y un enorme árbol de navidad que iluminado todas las noches, resulta bellísimo.

El edificio del ayuntamiento es una de las construcciones más reconocidas de la ciudad, por su estética tan particular y única. Está custodiado por la estatua de Old Thomas, un viejo guardián que desde hace siglos mira el incesante ir y venir de gente por la plaza. Se puede subir a la torre del ayuntamiento, desde donde dicen que hay vistas bellísimas de la ciudad, pero la verdad es que no subí por una cuestión de costos (6 euros por subir a una torre me pareció mucho).

En la plaza del ayuntamiento se encuentra la que dicen –ellos- es la farmacia más antigua de Europa, que data de 1422 aunque su fachada actual es la de un edificio del siglo XVIII. Junto a la antigua farmacia se ingresa al denominado Saiakang, “callejón del pan”, uno de los lugares más bonitos de la ciudad, por sus comercios pintorescos y antiquísimos. El callejón del pan conduce hacia la Iglesia del Espírtu Santo, una inglesia bastante antigua también en cuyo frente se ubica el que –dicen ellos- es el reloj público más antiguo de Estonia, del siglo XVII. La iglesia luterana es muy austera en su interior pero magnífica: sus paredes blancas, su mobiliario de antiquísima madera oscura y algunas pinturas religiosas transmiten un aire medieval mágico al visitante. La entrada es barata, apenas 1 euro.

Otra de las calles bonitas que rodea la Plaza Raekoja es la calle Vene, allí hay diversas residencias y casas de comerciantes con mucha historia en la ciudad. La calle Vene además es atravesada por varios pasajes, uno más pintoresco que otro.  Lo mismo pasa con la calle Pikk, que lleva a la puerta de la ciudad y está rodeada de mansiones del siglo XV.

Un párrafo aparte demanda la Iglesia de San Olaf. La iglesia digamos que es una iglesia bastante típica pero lo más interesante es su campanario. Dicen que cuando se construyó en el siglo XIII, llegó a ser la construcción más alta del mundo dado que llegaba casi a los 160 metros de altura (ahora mide unos 40 metros menos por los bombardeos y diversas reconstrucciones).

El centro histórico de Tallinn en su conjunto tiene un encanto particular. Las murallas le suman misticismo a la ciudad: son enormes, como en las películas, tienen sus torreones estratégicamente ubicados y enormes portones custodiados por cañones e incluso catapultas. Pasear por las murallas de Tallinn es como viajar en el tiempo.

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Las murallas de Tallinn

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Muralla de Tallinn

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La otra parte de Tallinn: la zona de Toompea

El ingreso a la colina de Toompea se realiza a través de la Puerta Pikk desde donde surge un camino ascendente bordeando la muralla. Allí se ubican muchos de los edificios gubernamentales más importantes, entre ellos, el Parlamento de Estonia.

La construcción que se destaca en la colina es la Catedral Ortodoxa de Alejandro Nevsky, con sus típicas cúpulas estilo ruso y un interior realmente deslumbrante. Tuve la oportunidad de participar de una misa ortodoxa por el día de navidad (por un cambio en el calendario ortodoxo, la navidad se celebra el 6 de enero). Realmente fue un momento maravilloso, cargado de religiosidad: el rito de la misa ortodoxa y la vestimenta de los sacerdotes es totalmente suntuosa. Justo frente a la Catedral Nevsky se ubica el Castillo de Toompea, un edificio del estilo siglo XVIII pero con una enorme torre medieval que se alza unos 45 metros hacia el cielo, que se ha convertido en uno de los símbolos del país.

Otro de los lugares para visitar en Toompea es el Dome Church, la iglesia más antigua de Tallinn, hoy una iglesia luterana que incluso exhibe en su interior los escudos representativos de las familias que gobernaban en tiempos feudales. 

Más allá de estas construcciones, el lugar a donde acuden todos los turistas en Toompea es a los miradores de la ciudad. Hay cuatro miradores desde donde las vistas de la ciudad son bellísimas: se ven los techos y cúpulas de cada iglesia de la ciudad antigua, el puerto y el mar Báltico. Realmente una vista para recordar para siempre.

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Iglesia de Alexander Nevsky en Tallinn

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Vista panorámica desde los miradores

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Las murallas

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Vista panorámica de Tallinn y el Báltico

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4 Responses to La ciudad más bonita del Báltico: Tallinn

  1. Vanesa 04/01/2015 at 15:55 #

    Hola! Si yo estoy ahora…hablan inglés lo mas bien. Sólo las personas mayores no entienden el idioma, aunque uno si pregunta por una calle cercana lo saben entender y guiar. La ciudad tiene espiritu medieval, vale la pena visitar unos dos dias.

    • polviajero 04/10/2015 at 00:45 #

      Sí, tal cual… en los países del Báltico el tema del inglés es mucho más fluido que en Rusia! por suerte!!!! igual… cuesta un poquito pero en términos generales, va bien!

  2. marchu 03/30/2015 at 12:10 #

    Un viaje realmente alucinante al de estos países del Báltico!!! Tu Fabuloso espíritu de aventuras nos hace participar de este recorrido. Que bellos lugares, aparentan ser más sencillos para recorrer que Rusia?? Es así??? Hablan algo de inglés??? Gracia por compartir !!! Un cariño….

    • polviajero 03/30/2015 at 13:17 #

      Buenas… sí, en Tallinn el tema del inglés va bastaste mejor que en Rusia. El problema es cuando uno sale de la capital, ahí se vuelve a complicar… pero bue! vale la pena!!

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