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De viaje por el Este europeo: memorias desde Praga y Paris… en un viaje que termina

Este gran viaje va culminando ya. Los últimos días de mi paso por el Este europeo fueron en la República Checa, aunque en realidad ya le queda poco de “este”a este país dado que se ha integrado perfectamente a las rutas de viaje ya clásicas de Europa y sobre todo, a sus precios. Visité tres ciudades de la República Checa: Konopiste, Karlstejn y Praga, una más bonita que otra. Había estado en Praga hace algunos años y quise volver porque, sin demasiada rigurosidad, me atrevo a decir que es una de las ciudades más bonitas de Europa. Bueno, ahora conocí Tallinn y Budapest que le disputan el primer puesto en mi ranking, pero esto ya es para debatir.

Praga, la más bella

Praga, la más bella

El Castillo de Praga

El Castillo de Praga

Praga, se ilumina por la noche...

Praga, se ilumina por la noche…

El puente de Carlos, en Praga

El puente de Carlos, en Praga

Lo importante es que Praga me deslumbró una vez más: me recibió con un día a pleno sol y con su cielo bien celeste. La ciudad, embebida en tonos pasteles, se luce mucho más así. Y su río, azul intenso, que serpentea alrededor del castillo. Y el puente, el hermoso puente de Saint Charles, se muestra expléndido con el reflejo del sol. Praga es linda por donde se la mire, de día, de noche, en sus callecitas adoquinadas del “stare mesto” (la ciudad antigua) o en los modernos edificios de la ciudad nueva. Praga cautiva. Aproveché los días en la ciudad para caminarla bastante y también visité dos pequeñas aldeas cercanas. En primer lugar, viajé a Benesof, un pueblito a unos 45 kilómetros de Praga, para conocer el Castillo de Konopiste, uno de los palacios que fue propiedad del Archiduque de Austria Francisco Fernando. Para llegar al castillo tuve que andar un par de kilómetros por el bosque y tuve la suerte de encontrarme con algunos ciervos mientras caminaba hacia el castillo. La otra aldea que visité fue Karlsejn, que es famosa por el enorme castillo que tiene técnicamente, encima. Todo allí parece tomado prestado de un cuento de hadas: las casitas en la ladera de la montaña, las murallas de defensa del castillo, los torreones con sus tradicionales techos cónicos… Solo faltaba la gente, claro. Porque los días de semana, en invierno, la aldea parece vacía. Sólo el humo saliendo de alguna que otra chimenea da indicios de algún poblador. Volví a Praga y me recibió con una cara distinta: nublada, con el sol tapado por nubarrones de todas las tonalidades de grises y al ratito… nieve. Comenzó una nevada que en pocas horas dejó a la ciudad blanca y a mí, con ganas de seguir paseando por el invierno europeo. Pero me tenía que ir. Volé desde Praga a Paris y allí pasé el último fin de semana de esta recorrida por Europa.

La ciudad de Praga

La ciudad de Praga

En los bosques de Bohemia

En los bosques de Bohemia

Bosques de Bohemia

Bosques de Bohemia

Los últimos días de viaje fueron ajetreados pero de mucha introspección también, tiempo de balances y reflexiones varias, como suele suceder cuando algo culmina. Este viaje tuvo de todo, creo que en su justa medida. Hubo tiempos de mucha diversión y otros más reflexivos, hubo días de soledad y otros compartidos con viajeros que crucé por los caminos por donde anduve. Hubo días de ahorro y otros donde pude darme grandes gustos (sobre todo, gastronómicos). Hubo días de largas caminatas y otros más sedentarios. Tambien hubo días de trekking por cerros nevados y otros de paseo por modernos museos. Algunos días de cielo celeste hubo pero la mayoria fueron de cielos grises con nubarrones. Hubo días de nevadas (si hay algo que no faltó nunca, fue la nieve) y otros con lluvias. Hubo días dedicados a recorrer castillos medievales y fortalezas destruidas por el paso de los siglos y también hubo días de paseos por centros comerciales ultramodernos repletos de luces de neòn. Fueron poco más de cuarenta días de viaje por el este de Europa, fue un gran viaje.

El Castillo del Duque Francisco Fernando

El Castillo del Duque Francisco Fernando

El castillo de Katovice

El castillo de Katovice

El Archiduque Francisco Fernando...

El Archiduque Francisco Fernando…

Visité unos diez países: Francia, Alemania, Rusia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Hungría, Eslovaquia y la República Checa, aunque Francia y Alemania fueron casi lugares de paso para llegar al “este”. Dormí en catorce ciudades diferentes: Paris, Berlin, Moscú, San Petersburgo, Tallinn, Riga, Vilnus, Varsovia, Cracovia, Kosice, Budapest, Bratislava y Praga. Durante el viaje, usé cinco monedas diferentes: euro, rublos (en Rusia), florines (en Hungría), coronas (en la República Checa), zlotys (en Polonia) y casi uso lats en Letonia pero justo estaban transitando el cambio al euro. Digamos que probé la más diversa gastronomía aunque debo reconocer que mi euro-dieta se constituyó sobre todo a partir de salchichas y mucha cocina personal. La temperatura más alta que me tocó durante la totalidad del viaje fue de 5 grados (creo que en Varsovia) y la más baja fueron 18 grados bajo cero en Moscú. Sí, hizo mucho frío durante todo el viaje pero no fue tan terrible, podría decirse que, soportable.

El castillo de Karlstejn

El castillo de Karlstejn

El castillo de Karlstejn

El castillo de Karlstejn

El castillo de Karlstejn

El castillo de Karlstejn

El castillo de Karlstejn

El castillo de Karlstejn

Casi no tomé aviones en el transcurso del viaje (sólo uno para viajar de Berlin a Moscú y otro para viajar de Praga a Paris). En los países del Báltico (Estonia, Letonia y Lituania) todos los viajes fueron con una empresa de autobuses llamada Simple Express, muy buenos micros, con servicio de café a bordo, wifi y sobre todo, cómodos. Luego, en los países de Europa del Este, todos los viajes fueron en tren. Debo reconocer que no es el medio de transporte más barato, pero me encanta viajar en tren en Europa. Son realmente muy cómodos y uno disfruta el viaje. En estos días de tanto frío, era solo cuestión de cerrar la puerta del camarote, poner la calefacción y disfrutar del paisaje nevado alrededor. Merece un párrafo aparte la puntualidad: los trenes europeos son extremadamente puntuales (se agenda la hora de llegada a una ciudad a las 12:23 y efectivamente a esa hora se llega, ni un minuto más ni un minuto menos). La única excepción a esta regla fue en el viaje de Bratislava a Praga, en el que estuvimos demorados una media hora por un accidente ocurrido en las vías. Algo también positivo de viajar en tren es que uno compra el boleto para ir de una ciudad a la otra y luego decide en qué horario viaja entre todas las posibilidades que hay en el día. No se necesita reservar asiento ni nada, uno llega a la estación, mira los horarios de salida al destino, se sube al tren elegido y selecciona a gusto el lugar donde sentarse. Así de sencillo.

Paris... mil veces Paris

Paris… mil veces Paris

Paris desde Montmartre

Paris desde Montmartre

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Lo mejor del viaje fue estar en lugares donde nunca imaginé que podría viajar. En principio, llegar a Moscú -que resultó una verdadera osadía por la cuestión de las dificultades de comunicación y el descubrimiento de ese frío que te cala los huesos- fue maravilloso. Es una ciudad monumental, con siglos de historia en cada esquina y con una arquitectura que deslumbra y combina resabios de su pasado comunista con un presente posmoderno y tecnológico. La experiencia de recorrer el Kremblin la viví como un auténtico privilegio. Ese lugar que tantas veces había visto en películas y sobre el que tanto había leído en libros de historia, de repente se alzaba ante mis ojos, con sus enormes murallas rojas y sus imponentes torres. Resulta muy complejo describir el vendaval de emociones que se sienten al caminar por sus patios o al recorrer sus iglesias y su armería (el museo más imponente de los que visité). San Petersburgo fue otro lugar soñado. La ciudad tiene un aire renacentista innegable. En una caminata por la avenida Nevsky uno se encuentra con lo mejor de la Rusia imperial aggiornado a los tiempos capitalistas por los que transcurre su presente.

Viajar por los países del Báltico también fue una experiencia de descubrimiento. Estonia, Letonia y Lituania recién se están integrando a los circuitos masivos de turismo en Europa y tienen mucho para ofrecer. Destaco particularmente a la ciudad de Tallinn, capital de Estonia. Sus calles adoquinadas, sus construcciones antiquísimas, sus iglesias y sus murallas transportan al visitante a tiempos medievales. Lo mismo sucede con el castillo de Trakai, en Lituania. Es maravilloso poder recorrer un lugar con tanta historia y tan bien conservado. El castillo de Trakai es el típico castillo que se describe en cuentos medievales: ubicado en una isla, rodeado de un lago, con un puente elevadizo que lo conecta con el mundo exterior, enormes torreones de vigilancia, un patio gigante para el mercado y la vida cotidiana de los vasallos y un imponente palacio para el señor feudal que gobierna. Me sentía en medio de una historia de los hermanos Green. Pero debo destacar que me he prometido y jurado a mí mismo que volveré a esta parte del mundo en verano, cuando se celebran los festivales, se organizan kermeses en los castillos y juegos medievales, campeonatos de arquería, bailes tradicionales, y todo es super colorido.

Montmartre, uno de los barrios más bonitos de Paris

Montmartre, uno de los barrios más bonitos de Paris

Ventanas de Montmartre

Ventanas de Montmartre

También en este viaje hubo tiempo para conocer mucho de los años más duros de la reciente historia del este europeo. Muchos de estos países han sufrido ocupaciones y destrucción de su patrimonio tanto por parte de la Alemania nazi como por parte del régimen soviético. Años de disputa por estas tierras entre alemanes y rusos con infinidad de privaciones para la población se sucedieron hasta llegar al genocio nazi que fue, ni más ni menos, que una inescrupulosa fábrica de muerte. Recorrer el campo de concentración (y exterminio) de Auschwitz, la fábrica de Oscar Schindler o las prisiones de la KGB, son experiencias que marcan de por vida.

Viajar por el este europeo tiene mucho de aprendizaje. Quizás a veces la comunicación se dificulta porque el inglés aún no se ha generalizado tanto en algunos de estos países pero no es nada que una sonrisa, algunos gestos y un poco de paciencia, no puedan superar. Como contrapartida, el hecho de que aún no se hayan masicado algunos de estos destinos hace que se pueda disfrutar de su apariencia autóctona y sus sabores tradicionales, sin tanto show para el turismo. Por otra parte, quizás el invierno no haya sido la mejor época para recorrer la región pero es la época en la que pude hacerlo. Algunos lugares estaban cerrados por ser temporada baja, otros innaccesibles por la nieve, pero en términos generales no me trajo más incoveniente que algún resbalón por caminar en veredas con hielo.

Estatuas de Praga

Estatuas de Praga

Cristal de Bohemia en Praga

Cristal de Bohemia en Praga

El reloj astronómico de Praga

El reloj astronómico de Praga

El viaje se acaba ya, es cierto, pero no genera tristeza ni angustia. La vida viajera es la vida que elegí por lo cual, se acaba este viaje pero vendrán otros. Seràn más cortos o más largos, quizás a destinos no tan lejanos o quizás sí, tal vez vuelvan a ser en solitario o no, no lo sé. Lo que sí sé es que la vida nómada, de viajes livianos y sin mayores lujos, es la vida que elegí y que vuelvo a elegir cada vez que un viaje culmina. Ahora vendrá el tiempo de escritura sobre cada destino visitado en el blog, que es la mejor forma para seguir viajando en épocas de vida sedentaria. Pero sólo por unos meses, porque si todo sale bien, este año culminará con un gran viaje, quizás el más importante de todos los que hice o haré, pero eso ya es otra historia…

Y si quieren comentar, sugerir alguna visita en el destino, critica o lo que gusten, no duden en dejar su comentario. Está bueno poder hacer algo interactivo entre el blog y los lectores así todos aprendemos.

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32 Responses to De viaje por el Este europeo: memorias desde Praga y Paris… en un viaje que termina

  1. GRACIELA 01/26/2017 at 14:24 #

    Pregunta: veo que has elegido 2 ciudades de la Repùblica Checa, ademàs de Praga. Por què elegiste esas y no Cesky Krumlov? Te cuento que estoy planificando mi recorrido, por eso te pregunto. Un abrazo, viajero.

    • polviajero 01/26/2017 at 17:11 #

      Buenas! por una cuestión de tiempo y clima. A Cesky Krumlov en invierno, con lluvia, no tenía mucho sentido ir. Por eso elegí los otros lugares. pero todos me hablaron maravillas de ese pueblito!

  2. Carmen Danubio 07/28/2015 at 11:10 #

    Muchas gracias por todas tus narraciones perfectas, me haces viajar y cumplir mis suenos a traves tuyo,no pierdo las esperanzas de realizar alguna vez mi sueno.
    Mientras tanto sigo viajando contigo,mucha suerte y gracias por tu maravilloso aporte.

    • polviajero 07/28/2015 at 17:16 #

      Hola Carmen! gracias por leer y por tus lindas palabras!! Ojalá pronto puedas recorrer vos misma estos lugares, vas a ver que las palabras siempre quedan cortas!!! saludooos!

  3. francisco 05/24/2015 at 02:10 #

    paul llegué a tu blog por un dato de un grupo en Facebook, la verdad te felicito. el relato transporta al lector y lo hace soñar…. pronto tendré la fortuna de estar en algunos de los destinos que visitaste, y de seguro el blog me lo leeré por completo antes. gracias por compartir tu experiencia, saludos!

    • polviajero 05/24/2015 at 03:10 #

      Buenas! gracias por dejar tu mensaje che! me alegro de que te guste el blog! cuando necesites alguna info, no dudes en preguntar… si puedo te ayudo! saludooos!

  4. Viaje y Descubra 05/10/2015 at 23:48 #

    Pol!

    Hermoso relato!!! Gracias por compartir tan detalladamente tus emociones al recorrer SEMEJANTES lugares.

    Ya estoy tomando notas para mi próximo viaje 🙂

    Abrazos,
    Flor

  5. Leticia Montoro 02/16/2015 at 16:14 #

    Te FELICITO por la estupenda narrativa y fotografia..sin palabras!! Me hiciste viajar y aprender. cOMO ME GUSTARIA IR ALGUNA VEZ A ESOS LUGARES, me fascina la arquitectura antigua y la historia. Y seguire aprendiendo de vos con esas estupendas descripciones d cada lugar!!!!

    • polviajero 02/16/2015 at 17:16 #

      Buenas! muchas gracias por dejar tu comentario y por tus lindas palabras! se vienen muchas notas sobre cada lugar del este! hay tanto para contar!! saludos!!

  6. Sandra Beltran 02/12/2015 at 06:25 #

    Hermosos lugares y maravillosa narrativa que transporta fui tu compañera en el viaje!
    Mil gracias!

    • polviajero 02/14/2015 at 13:27 #

      Muchas gracias Sandra!!! que bueno sentir que se viaja acompañadooo! saludos!!

  7. Alejandra Acevedo 02/11/2015 at 08:38 #

    Hola. Fuiste a lugares q sueño con conocer como Tallin y Praga. Me gustaria saber con que dinero dispusiste para este viaje y asi tener una idea para realizar el mio. Gracias. Me encantaron las fotos.

  8. Rocío 02/10/2015 at 02:13 #

    Me encantaron tus descripciones, próximamente iré justo a París, Praga y Madrid, has hecho que ansíe más la llegada del momento de partir. Gracias!

    • polviajero 02/10/2015 at 06:54 #

      Uhhh! que lindoooo una buena combinación de estilos Paris, Praga y Madrid!!! que lindo viaje que se te vieene!!! saludos!

  9. marchu 02/09/2015 at 23:03 #

    Que hermoso e interesante viaje hiciste Pop!! Me encantaron tus fotos!! Alucinantes tus relatos, que suerte poder conocer !OS países del Báltico y Polonia!! Gracias por compartirlo!!!

    • polviajero 02/10/2015 at 06:53 #

      Gracias Marchuu! hay tanto por escribir de estos pagos!!! ya se vienen mas post de cada lugar!!! saludoos!

  10. silvia 02/09/2015 at 20:32 #

    cuanto tiempo duro tu viaje por el este de europa?? graciasssssssssss

    • polviajero 02/09/2015 at 21:54 #

      BUenas!!! 42 días en total… a puro ritmo eh!!! pero valió la pena!!!

  11. silvia 02/09/2015 at 20:32 #

    me gusto mucho la descripcion!! 🙂 muy bueno!!

  12. Short Hairstyles 02/09/2015 at 13:52 #

    A decir verdad Asia es mi continente preferido… lejos! pero Europa no falla… confort a pleno, todo conectado… es un regio viaje! Moscú, debe estar en la lista de "must" de tooodo viajero!! sin dudas!!! saludoooos!.

  13. Nahir Martinez 02/08/2015 at 19:08 #

    Me encanto leerlo, me muero de ganas de conocer Praga y Moscu, ya visite varios paises de Europa pero no llegue alli, mis mayores viajes fueron por Asia , y espero llegar a esa parte de Europa.

    • polviajero 02/08/2015 at 20:01 #

      A decir verdad Asia es mi continente preferido… lejos! pero Europa no falla… confort a pleno, todo conectado… es un regio viaje! Moscú, debe estar en la lista de “must” de tooodo viajero!! sin dudas!!! saludoooos!

  14. Cristina 02/08/2015 at 15:39 #

    Muchas gracias….excelente para mi

    • polviajero 02/08/2015 at 20:00 #

      Cualquier duda, avisá, preguntá, consultá! saludoooos!

  15. javier 02/06/2015 at 14:38 #

    Buenísimo, me encantó que buena síntesis, y me dieron ganas de recorrer más esa región. Acabo de volver de Moscú (donde tu consejo de mirar el piso para ubicarme en el subte fue mucho más que útil) y me dejo impactado creo que de una manera parecida a la que narrás.

    Saludos!

    • polviajero 02/06/2015 at 14:42 #

      Jajaja es un dato muuuuy importante para no perderse en esas verdaderas ciudades subterráneas! Mágico Moscú! y si… hay que ir un poco más allá! la cosa sigue estando buena!

  16. Diego 02/05/2015 at 22:37 #

    Que lindo relato Paul!!! muy bueno el recuento de todo lo vivivo!!! nos da ganas de meterle pilas al viaje y mandarnos para aquellas culturas!!!

    • polviajero 02/05/2015 at 22:38 #

      Gracias amigo!!! ojalá sirva para que otros se animen no? vos ya no necesitás que se te inspire viejo!!! jejejej abrazoooo

  17. Marcela 02/05/2015 at 20:42 #

    muy linda tu narración,tiene un dejo de nostalgia… pero tené cuidado con la ortografía: ocupaciones,privaciones…

    • polviajero 02/05/2015 at 22:29 #

      Gracias Marce…. ahí lo corregí… cosas que pasan escribiendo en trenes y sin corrector… el peor error de este viaje fue no traer la compu y creer que la tablet era más práctica… mala decisión! saludoooos!

  18. ines alfonso 02/05/2015 at 16:42 #

    hoal profesor, yo tmbien soy profesora… hermoso tu viaje… tenes algun blog sobre Alemania??? ire en julio, y de ahi sigo a Escandinavia, hermosa tu idea de este blog.

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