Front page

Menu

♣ 2014 // Viaje online – 11 destino, en el Lago Inlay

El viaje desde Bagan al Lago Inlay no fue tan terrible como imaginé. No existe una terminal específica de autobuses en Nyang U por lo que cuando uno compra un pasaje a algún lado, el autobús pasa a buscarlo por la puerta del hotel. Es cómodo es cierto, y barato. Nunca me quedó claro cuánto duraría el viaje, quizá serían 7 horas, quizás 12. Cada vez que le preguntaba a alguien del hotel a qué hora se suponía que debía llegar al Lago Inlay, la respuesta era diferente. Resignado a no saber cuánto duraría mi aventura, preferí comprarme provisiones suponiendo lo peor: que el viaje sería muy largo y que no pararíamos. Error.

Una vez que el bus terminó de recolectar a todos los pasajeros (mitad de pasajeros locales, mitad turistas), emprendimos la marcha justo cuando la noche caía profundamente. Las carreteras de Myanmar no están en el mejor estado posible. De hecho, solo están asfaltadas cuando cruzan las ciudades o pueblos, luego son de ripio y en estado de bastante deterioro. Obviamente no hay iluinación salvo cuando aparece un camión de frente u otro autobús y comienza la disputa por el espacio. Cuando el rival que enfrenta a nuestro autobús es una moto, la lucha es sencilla.

17.lago inlay (2)

Paramos varias veces a lo largo de la noche, algunas para comer, otras para descanso del conductor y otras para dejar pasajeros, sobre todo los locales, que bajaban en los pequeños pueblos que íbamos cruzando. El autobús tenía aire acondicionado al máximo a pesar del frio de la noche en Myanmar, pero bueno… estando sentado en el último asiento, justo arriba del motor, el frío no fue un problema en absoluto.

Llegamos al lago Inlay o Inle en plena madrugada. En realidad, el pueblo donde se llega se llama Nyaungbwe. Originariamente este pueblo era una aldea al norte del lago, pero hoy en día se ha convertido en un verdadero centro turístico dado que la mayor cantidad de turistas que visitan el lago hacen su estadía aquí (los de mayor poder adquisitivo se quedan en los lodges que se ubican a lo largo del lago). Nyaungbwe es un lugar caro para hospedarse (una habitación doble suele costar unos 40 dólares y las condiciones son bastante precarias). Me hospedé en Teakwood Hotel, uno de los lugares más pintorescos del pueblo, completamente de madera, con lindos balcones y sillones para disfrutar de sus jardines. Lo atiende una familia, muy hospitalaria, que rápidamente encuentra una solución a lo que uno necesita. La señora Tin, matriarca de la familia, está en cada detalle aunque su hija es quien se encarga de la gestión cotidiana del hotel. Y la nieta, Grace, es conocida por todos los huéspedes (y su nombre es la clave del wifi!, todos la queremos!!!)

Llegamos a las tres de la mañana aproximadamente por lo cual, una ducha luego del largo viaje y a dormir. Al día siguiente realizaría el paseo por el lago propiamente. Un paseo de día completo por el lago cuesta unos 30.000 kiats, se puede hacer por menos excluyendo algunas visitas y puede extenderse un poco más hacia lugares más remotos. Nuan fue el conductor de la lancha con la que recorrí el lago (muy inteligente, rápidamente comprendió que me interesaban más las paradas en los templos que en los mercados y negocios por lo cual adaptó el paseo a esta premisa).

17.lago inlay (6)

17.lago inlay (9)

El pueblo de Nyaungbwe se encuentra a unos 3 kilómetros del lago pero está  conectado a él a través de un canal principal (del cual se derivan varios canales menores que atraviesan el pueblo). Nuan vive al costado del canal, por lo cual pasar paramos a dejar algunas cosas. Justo allí comienza una reserva de biósfera repleta de aves. El cielo celeste, los campos cultivados al costado del canal y las montañas de la región de Shuan de fondo hacen de marco ideal para el paseo. Ni bien ingresamos al sector del lago, comenzaron a aparecer los primeros botes con pescadores. La imagen de los pescadores con sus redes pescando en el lago Inlay es, hoy por hoy, una de las imágenes más difundidas de Myanmar. Los pescadores basan el éxito de su pesca en una técnica heredada de sus ancestros: usan pequeños botes, se sostienen fuera de ellos a través de unas maderas en las que se apoyan y luego pescan con unos cestos circulares, un verdadero arte.

17.lago inlay (20)

Avanzamos cruzando el lago de norte a sur. La calma del agua es algo estremecedor y salvo algún bote lejano, el lago transmite una paz maravillosa. Cada tanto irrumpe alguna gaviota en el silencio y hasta se escucha su aleteo cuando se aleja. Nuestra primer parada, al llegar al extremo sur del lago, fue el templo de Taung Tho Kyaung, una templo que se yergue sobre la ladera de una colina, coronado con varias estupas. Luego seguimos camino a Nampam, allí cruzamos varias aldeas y paramos a almorzar en el medio del lago (un pescado raro, con una salsa rara, cocinado de una manera rara pero todo esto dio una combinación riquísima).  De allí seguimos a una aldea en la costa este, con una estupa maravillosa, la Nga Phe Kyaung, con un templo y unas barcas admirables. Justo en el momento en que llegamos a este embarcadero salía un numeroso grupo de monjes en los tradicionales botes.

17.lago inlay (38)

Nuestro viaje siguió cruzando el lago hacia el extremo oeste. Allí recorrimos la aldea de Nyang Win y luego en Nyang Phe Kyang, visitamos el monasterio de los gatos saltarines. En realidad, no vi a los gatos saltar pero el largo rato que pasé deambulando por este monasterio fue excelente: es una construcción completamente de madera, que se eleva unos metros por encima del lago y tiene una colección de altares antiguos fantástica. Luego visitamos los jardines de cultivo donde los aldeanos locales siembran tomates y otras verduras y finalmente volvimos a cruzar el lago hacia el extremo norte con el marco ideal del atardecer.

17.lago inlay (54)

El paseo por el lago fue inolvidable. Es un paisaje que transmite mucha calma y las casas de cada aldea construida sobre pilares de madera son muy pintorescas. Los rayos del sol ocultándose en el atardecer, a pesar del día nublado, y los pescadores vespertinos en el lago componen una imagen ideal.

Al día siguiente aproveché para caminar un poco por el pueblo de Nyaungshwe, fui a visitar el Museo de los Jefes Shan, la tradicional etnia que habita esta región y luego me di una vuelta por la pagoda más grande de la zona, la Yadana Man Aung Paya. Dado que me quedaban algunas horas hasta tomar el autobús a Yangón, fui al mejor restaurant del pueblo (sí, el mejor, el Viewpoint, sobre el muelle principal) y tuve un gran almuerzo. Aprovechando el wifi, actualicé el diario de viaje y subí algunas fotos. Viajando en Myanmar, esto que parece tan sencillo no lo es dado que las conexiones a internet son muy malas y lentes. Pero bueno, uno no viene a Myanmar buscando un buen wifi… o al menos no debería!

19. Nyaungswe (18)

 

19. Nyaungswe (21)

 

 

 

, ,

No comments yet.

Si querés, dejá tu comentario...

Powered by WordPress. Designed by Woo Themes